lunes, 4 de octubre de 2010


GENERAL DE DIVISIÓN DON DOMINGO MARTÍNEZ 
– Un hijo del Pilar   


Nació el 26 de septiembre de 1889 y fue bautizado en la Parroquia de Nuestra Señora del Pilar el 13 de octubre de 1889, siendo el menor de ocho hermanos, hijos de Domingo Martínez y de Manuela Fernández, ambos españoles y casados en su patria en el año 1872.

Su progenitor, de profesión herrero y propietario, fue censado en la población urbana del Pilar en 1895, en ese momento contaba 46 años de edad y su esposa 42. Hijos de este matrimonio fueron: Concepción, José, Félix, Justa Josefa, María Carolina, Clara Francisca, Graciana Elisa y Domingo.

Domingo Martínez ingresó en el Colegio Militar el 15 de marzo de 1905, de donde egresó como subteniente de artillería el 12 de septiembre de 1908. Fue destinado al Regimiento 5 del arma y luego al Regimiento 2.
Ascendió a teniente el 13 de enero de 1911; cursó la Escuela de Tiro y, en 1912, pasó al Colegio Militar, ascendiendo a teniente 1º el 31 de diciembre de 1912. Sucesivamente tuvo como destinos el Distrito Militar Nº 3, la Dirección General de Ingenieros y el Estado Mayor General del Ejército, siendo promovido a capitán el 31 de diciembre de 1917.

Pasó a la Dirección General de Ingenieros y luego a la Compañía Topográfica, cursando la Escuela Superior de Guerra. Ascendido a mayor en 1922, se le designó Jefe del 1er. Grupo del Regimiento 2 de Artillería. En noviembre de 1924 obtiene su ascenso a teniente coronel y se desempeña como jefe de Armamentos de la Dirección General de Arsenales de Guerra y profesor de Balística en el Colegio Militar hasta marzo de 1929.

En marzo de 1930 fue nombrado subdirector del Colegio Militar, pasando después a integrar la Comisión de Adquisiciones en el Extranjero, con asiendo en Paris (Francia) donde ascendió a Coronel el 31 de diciembre de 1933. Regresó al país en diciembre de 1935, para hacerse cargo de la Segunda División de la Dirección General de Arsenales de Guerra.


Posteriormente fue inspector de Defensa Antiaérea, Jefe de la Plana Mayor de la Dirección General de institutos Militares, secretario de la Dirección General de Ingenieros y director de ella en abril de 1938, alcanzando el grado de general de brigada el 31 de diciembre de 1939.

El 26 de diciembre de 1941 el vicepresidente de la Nación doctor Ramón S. Castillo, a cargo del Poder Ejecutivo por enfermedad del doctor Jaime Gerardo Roberto Marcelino Ortiz, nombró jefe de la Policía de la Capital Federal al general de brigada Domingo Martínez. Al tomar posesión del cargo hizo llegar a todo el personal un cordial saludo seguido del siguiente mensaje:

“No ignoro la responsabilidad que importa el cargo que asumo, pero tampoco ignoro que al frente de las distintas dependencias de la repartición se encuentran hombres de honor que son al mismo tiempo profesionales experimentados, dignos y abnegados, secundados por colaboradores conscientes de su deber y de la importancia y delicadeza de las funciones que incumben a la institución”.

“Todo ello es lo que ha dado a la Policía de la Capital un sólido prestigio universal, y la ha hecho digna del respeto y la admiración del pueblo, que es testigo de sus desvelos y de su heroico espíritu de sacrificio. Desde hoy, pues, todos y cada uno de los miembros de la Policía de la Capital Federal, están a mis órdenes por imperio de la Ley y la voluntad  del Excelentísimo Señor Vicepresidente de la Nación en ejercicio del Poder Ejecutivo, así como, también desde hoy, me considero al servicio de todos y cada uno de ustedes, en lo que atañe a sus derechos reglamentarios  y a todo lo que sea propender al bienestar general e individual”.

“Porque me impongo este deber es que considero desde ya con el derecho de exigirles al máximo de corrección, rectitud, imparcialidad, espíritu de justicia y honestidad, en el cumplimiento de sus deberes, cada uno dentro de su propia esfera de acción”. 
   
Su actuación como jefe de la Policía de la Capital fue muy productiva en el dictado de numerosas órdenes de carácter general para la fuerza que sería largo enumerar. A raíz de la Revolución del 4 de junio de 1943, que depuso  al doctor Ramón S. Castillo, el Departamento de Policía fue rodeado por tropas del Ejército a la hora 12 del día citado, y el mayor Aníbal Solari, se presentó en el despacho del general Martínez, en nombre del director general del Material del Ejército, coronel Alberto Gilbert, y en cumplimiento del ordenes del ministro de Guerra, requiriéndole la entrega del edificio`, lo que aquél hizo efectivo, retirándose.

En la oportunidad se labró un acta suscripta por ambos militares en la que el general Martínez dejó constancia de que ”Ante la superioridad de las fuerzas armadas; a fin de evitar un inútil derramamiento de sangre; y teniendo especialmente en cuenta la misión específica de la Policía, que no es otra que la de mantener el imperio del orden público y asegurar la tranquilidad de la población, he resuelto hacer entrega del Departamento , sin admitir que el Señor Mayor Solari pueda tomarlo por sí mismo, haciendo valer para ello mi autoridad de General de la Nación y sin declinar el cargo de Jefe de Policía de la Capital”.  

Dos días después, el 6 de junio de 1943, el Poder Ejecutivo lo designó ministro de Relaciones Exteriores, cargo que no alcanzó a desempeñar, nombrándolo el 29 de junio director general de Ingenieros y comandante general del Interior, con retención de las funciones anteriores. Fue promovido a general de división el 31 de diciembre de 1944, falleciendo en actividad el 17 de abril de 1945 en Buenos Aires.
  




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